Bases de una buena página web. Entrega 5. Contenido ¿vs? diseño.

Cuando tenemos claro el contenido de nuestro site, y a quién nos vamos a dirigir, empezamos a pensar en el diseño, el aspecto que tendrá y que ha de hacer que el usuario se sienta cómodo y navegue interesándose por las diferentes opciones de nuestra web.

Todo proyecto web ha de estar planificado se han de identificar los objetivos del sitio, así como las necesidades, requerimientos y objetivos de la audiencia potencial.

Se ha de establecer un equilibrio entre lo que puede ofertar el proveedor y lo que necesita el usuario. El sitio web – sus contenidos y diseño – debe cumplir precisamente este cometido: servir de medio para la consecución de objetivos por parte de proveedor y usuario.

Cuanto más conozcamos a la audiencia, más adaptado será el diseño y más satisfactoria la experiencia del usuario final.

Toda la información obtenida de los estudios de usuarios realizados en la anterior fase de planificación debe servir como base para comenzar el diseño, pero para ello se debe resumir y sintetizar dicha información.

Este paso se denomina modelado del usuario y consiste en la definición de clases o perfiles de usuarios en base a atributos comunes.

Cuando la audiencia es demasiado amplia, podremos recurrir  al “enfoque persona” ideado por Cooper-1999.

Según Cooper diseñar a partir de una idea abstracta o genérica del usuario da lugar a un producto basado en el compromiso con un usuario al que Cooper denomina “usuario elástico”. Este usuario elástico se convierte en representante o arquetipo de todos los posibles usuarios de un determinado producto.

Estos arquetipos, llamados “personas”, son descripciones en forma narrativa de usuarios, a los que se les da una identidad inventada: fotografía, nombre,… En cambio, todos los atributos, características y necesidades del arquetipo deben estar basados en información real extraída de la audiencia objetiva del sitio web, ya que si éstos fueran datos inventados la técnica perdería toda su utilidad.

También hay que definir los escenarios, los lugares desde dónde estos arquetipos interactúan.

Al contrario de la categorización de la audiencia, los arquetipos no representan a todos los usuarios del site, sino que le sirven al diseñador para tomar una referencia de “para quién va a diseñar”.

Antes del diseño en sí, de la apariencia que tendrá nuestra página, hay que hacer un diseño conceptual del site.  Definir el esquema de organización, funcionamiento y navegación del sitio.
No se especifica qué apariencia va a tener el sitio, sino que se centra en el concepto mismo del sitio: su arquitectura de información.

Ahora sí, ahora parece que tenemos todo listo para la parte visual.
Con el objetivo de evitar la sobrecarga informativa, en el diseño de cada interfaz se debe tener en cuenta el comportamiento del usuario en el barrido visual de la página, distribuyendo los elementos de información y navegación según su importancia en zonas de mayor o menor jerarquía visual – por ejemplo, las zonas superiores del interfaz poseen más jerarquía visual que las inferiores-.

Se habrá de tener en cuenta además:

  • La accesibilidad.
    En el uso de colores, por ejemplo, se debe ofrecer suficiente contraste entre texto y fondo para no dificultar la lectura, e igualmente seleccionar combinaciones de colores teniendo siempre en cuenta las discapacidades visuales en la percepción del color que pudieran presentar nuestros usuarios.
  • Cuidar el peso y resolución de las imágenes, sin perder significado o contexto.
  • Mantener una coherencia y estilo común entre todas las páginas, proporcionando una consistencia visual a todo el sitio.

El contenido deberá de

  • Seguir una estructura piramidal : La parte más importante del mensaje, el núcleo, debe ir al principio.
  • Ser  fácil de explorar : El lector en entornos Web, antes de empezar a leer, suele explorar visualmente el contenido para comprobar si le interesa.
  • Simplificarse, Un párrafo = una idea. Se deben trasmitir ideas, mensajes… evitando párrafos vacíos o varios mensajes en un mismo párrafo.
  • Ser conciso y preciso : Al lector no le gusta leer en pantalla.
  • Vocabulario y lenguaje : Se debe utilizar el mismo lenguaje del usuario, no el de la empresa o institución. El vocabulario debe ser sencillo y fácilmente comprensible.
  • Cuidar el Tono : Cuanto más familiar y cercano (sin llegar a ser irrespetuoso) sea el tono empleado, más fácil será que el lector preste atención.
  • Dar confianza : La mejor forma de ganarse la confianza del lector es permitiéndole el diálogo, así como conocer cuanta más información posible acerca del autor.

 

 

 

Fuente Hipertext.net

Aurora Gonzalez

Publicista. Especializada en Comunicación Corporativa, Marketing Online y Redes Sociales.

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